domingo, 12 de febrero de 2012

Vajragoguini

Llena de baile y curvas
el gozo no para en tu vértigo infinito
pues redonda me proyectas
a la incesante espiral luminosa
sin cifrar palabra canto y cantas
fuente que por desborde brota
en alegría sin causa.

domingo, 5 de febrero de 2012

Sabor sin sabor del agua
un espacio
cesura y pausa que crea música
un fluido que recorrer en ramas
que gozosamente ocupan la luz.

Frente al caído olvido un ritmo consuela
recuerdo de que entre lo denso un alma de éter aletea.
En mi terrestre devenir busqué el fuego
para fluir en océanos de estelares horizontes
el sonido como una máxima solidez firme portada por el éter .

viernes, 9 de diciembre de 2011

¡Quieto!

Ese canto del pájaro
que me lleva al infinito.

El don

Llano discurrir sin beneficio: el don
ese silencio que explica
igual que el agua brota.

Un ojo que no mira
ese llanto de abundancia
donde el don se derrama
en la blanca comprensión del fragoroso absurdo.

Sorpresa de la elocuencia del silencio
cuando la inteligencia se hace centro
sin intérprete
sólo despliegue
sólo extensión
sólo abrazo del ave al viento.

Lo que se eleva en toda dirección
así pues pulsación y aumento
ondas de amor en el amado océano de luz
entonces no parece el poema decir
sino que despacio vibra
hasta que lo oyes
cuando logra evocar la atención
y desaparece en ese enorme campo sin dimensiones
vuelo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Todos los santos

Destilé el poso del desengaño
después de perder todas las vidas
de ver la calavera tras todas las máscaras

Ví el destino en la ruta
el fuego en el agua
soles después de otros soles
centenares de soles
miles de soles cada uno con millones de soles dentro
mi roto corazón como una bandada de pájaros
que se expande hacia el horizonte
transportando todos los colores
sin detenerse en ningún horizonte
y toda palabra huía
porque lo que tocaba
al instante crecía y desbordaba toda vista
y el pájaro era uno y todos
dividido en grupos y reunido
mutiplicándose y regresando a sí mismo
en su aletear abría espacios
sin embargo absolutamente inmóvil
vivía todas las anécdotas
con la bendición de lo felizmente consumado.