domingo, 5 de febrero de 2012
viernes, 9 de diciembre de 2011
El don
Llano discurrir sin beneficio: el don
ese silencio que explica
igual que el agua brota.
Un ojo que no mira
ese llanto de abundancia
donde el don se derrama
en la blanca comprensión del fragoroso absurdo.
Sorpresa de la elocuencia del silencio
cuando la inteligencia se hace centro
sin intérprete
sólo despliegue
sólo extensión
sólo abrazo del ave al viento.
Lo que se eleva en toda dirección
así pues pulsación y aumento
ondas de amor en el amado océano de luz
entonces no parece el poema decir
sino que despacio vibra
hasta que lo oyes
cuando logra evocar la atención
y desaparece en ese enorme campo sin dimensiones
vuelo.
ese silencio que explica
igual que el agua brota.
Un ojo que no mira
ese llanto de abundancia
donde el don se derrama
en la blanca comprensión del fragoroso absurdo.
Sorpresa de la elocuencia del silencio
cuando la inteligencia se hace centro
sin intérprete
sólo despliegue
sólo extensión
sólo abrazo del ave al viento.
Lo que se eleva en toda dirección
así pues pulsación y aumento
ondas de amor en el amado océano de luz
entonces no parece el poema decir
sino que despacio vibra
hasta que lo oyes
cuando logra evocar la atención
y desaparece en ese enorme campo sin dimensiones
vuelo.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Todos los santos
Destilé el poso del desengaño
después de perder todas las vidas
de ver la calavera tras todas las máscaras
Ví el destino en la ruta
el fuego en el agua
soles después de otros soles
centenares de soles
miles de soles cada uno con millones de soles dentro
mi roto corazón como una bandada de pájaros
que se expande hacia el horizonte
transportando todos los colores
sin detenerse en ningún horizonte
y toda palabra huía
porque lo que tocaba
al instante crecía y desbordaba toda vista
y el pájaro era uno y todos
dividido en grupos y reunido
mutiplicándose y regresando a sí mismo
en su aletear abría espacios
sin embargo absolutamente inmóvil
vivía todas las anécdotas
con la bendición de lo felizmente consumado.
después de perder todas las vidas
de ver la calavera tras todas las máscaras
Ví el destino en la ruta
el fuego en el agua
soles después de otros soles
centenares de soles
miles de soles cada uno con millones de soles dentro
mi roto corazón como una bandada de pájaros
que se expande hacia el horizonte
transportando todos los colores
sin detenerse en ningún horizonte
y toda palabra huía
porque lo que tocaba
al instante crecía y desbordaba toda vista
y el pájaro era uno y todos
dividido en grupos y reunido
mutiplicándose y regresando a sí mismo
en su aletear abría espacios
sin embargo absolutamente inmóvil
vivía todas las anécdotas
con la bendición de lo felizmente consumado.
jueves, 6 de octubre de 2011
Lo que nadie te puede quitar
Desolación del desierto
cuando ya ni el buitre queda
hasta el alma muere
los dulces recuerdos corruptibles
evaporados como pequeños charcos de agua
cuando ya no hay condición ni causa
el espíritu desciende y canta
la única lengua que no se pudre
habla sin voz en oleadas apretadas
entonces como luz incondicionada renaces
reflejo de sol que vuelve al sol
roto vaso de agua que vuelve al agua
espacio en el espacio
intemporal parpadeo
así aprendió el alma.
cuando ya ni el buitre queda
hasta el alma muere
los dulces recuerdos corruptibles
evaporados como pequeños charcos de agua
cuando ya no hay condición ni causa
el espíritu desciende y canta
la única lengua que no se pudre
habla sin voz en oleadas apretadas
entonces como luz incondicionada renaces
reflejo de sol que vuelve al sol
roto vaso de agua que vuelve al agua
espacio en el espacio
intemporal parpadeo
así aprendió el alma.
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